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Casa / Villa
10 Habitaciones
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480 m²
Culmont
UNA CASA SEÑORIAL CON CARÁCTER EN HAUTE-MARNE
Alejado de las miradas, al final de un camino flanqueado por la naturaleza, el Château de Culmont revela una presencia discreta y atemporal. Construida en 1872, esta residencia con carácter cuenta con cerca de 480 m² de superficie habitable en el corazón de una finca de aproximadamente 1,5 hectáreas, donde prados, árboles, huertos y espacios ajardinados componen un paisaje que cobra vida al ritmo de las estaciones. Entre patrimonio, naturaleza y estilo de vida relajado, la propiedad ofrece un entorno ideal tanto para grandes reuniones familiares como para los proyectos de acogida ya en marcha.
UNA RESIDENCIA DONDE EL TIEMPO CONSERVA SU JUSTA MEDIDA
Desde su elegante silueta del siglo XIX hasta sus generosos volúmenes, esta mansión cultiva una atmósfera singular. Tras sus fachadas de piedra, los espacios revelan toda la nobleza de las casas de esa época: suelos antiguos, carpintería conservada, chimeneas, molduras y una escalera de madera componen un conjunto lleno de carácter. Las estancias de recepción se suceden con naturalidad, bañadas por una luz suave que acompaña cada momento del día. Las dos cocinas, una más tradicional y otra más contemporánea, reflejan la evolución armoniosa de una vivienda que ha sabido conservar su identidad al tiempo que se adapta a los usos actuales. Cada espacio parece haber sido concebido para acoger, compartir y transmitir, en un diálogo constante entre autenticidad y comodidad.
EN EL CORAZÓN DE UNA FINCA ABIERTA A LA NATURALEZA
Alrededor de la casa, el paisaje se convierte en una prolongación natural de la arquitectura. La finca, de más de 15 000 m², alterna zonas arboladas, huertos frutales, huertos, prados y zonas boscosas, creando una sucesión de ambientes propicios tanto para la contemplación como para el paseo.
Desde las ventanas, la mirada se dirige hacia las praderas circundantes, donde pastan caballos y otros animales de pastoreo. Más allá, los relieves verdes dibujan un horizonte que cambia al ritmo de las estaciones. Una fuente, un pozo y las perspectivas que ofrece la finca refuerzan aún más la sensación de vivir en un lugar preservado. El espacio exterior invita de forma natural a celebrar grandes comidas de verano, a leer bajo los árboles, a dar paseos por el parque y a disfrutar de momentos de tranquilidad en el corazón de la finca. Una sensación de amplitud que se ha convertido en algo muy valioso, donde la naturaleza forma parte integral de la identidad del lugar.
UNA FINCA CON MÚLTIPLES HORIZONTES
Una parte de la propiedad ya alberga un negocio de habitaciones de huéspedes muy apreciado por una clientela internacional. Esta organización permite plantearse la continuidad inmediata de la actividad o imaginar otras formas de acogida en un entorno especialmente inspirador. El ático acondicionable, las dependencias existentes y los espacios disponibles ofrecen una gran libertad de desarrollo. Ya sea como residencia principal, vivienda familiar, proyecto de alojamiento o actividad complementaria, aquí encuentra un espacio natural donde desarrollarse. La ubicación geográfica también contribuye al equilibrio de la propiedad. Cerca de la ciudad fortificada de Langres, de los lagos del Pays de Langres, de los viñedos de Borgoña y de las principales vías de comunicación, la finca combina la accesibilidad con la inmersión en un entorno preservado.
OPINIÓN DE LA AGENCIA
Esta vivienda ha conservado la coherencia arquitectónica de las grandes casas de finales del siglo XIX, al tiempo que integra las expectativas contemporáneas en materia de confort y uso. Su finca arbolada y su actividad de alojamiento ya en marcha le confieren una versatilidad especialmente apreciada.